ALOJAMIENTO GRATIS! No, no es de esas tácticas para llamar la atención y después hablar de cualquier cosa. Después de un año y medio viajando, cualquier viajero aprende que hay un tridente mágico que hay que saber resolver, para que el viaje no sean sólo 15 días de vacaciones y dure lo que aguante prendida la llama del viajero (?): ATC (no es el viejo Canal 7), Alojamiento, Transporte y Comida.

Si les digo que hay una forma de resolver la primera (y a veces la tercera también) sin pagar un centavo, incluso a 4000 mts. de altura donde acampar es una tarea más riesgosa que hacerle una broma a un Boliviano con el mar, me creen? Suena perfecto, no? Claro que nadie te cuenta lo que les voy a contar en exclusiva… el lado oscuro de trabajar en un Hostel (basado en historias reales!).

En esta primera parte… el drama de lidiar con huéspedes siniestros

Cualquiera que haya viajado un poco de hostel en hostel, seguramente se encontró con alguno de estos personajes salidos de un cuento de ficción, donde la puta casualidad hace que justo se alojen en el mismo hostel que nosotros, el mismo día y muy probablemente, la misma habitación. Bueno, cuando trabajas en uno de estos albergues, la situación se potencia…

Hay pruebas de que trabajé duramente en un hostel...

Hay pruebas de que trabajé duramente en un hostel…

 

> El Bipolar

Un australiano pelado (llamémoslo W.) busca alojamiento. De otro hostel del mismo dueño nos avisan que hace un rato tuvieron que echar a un australiano pelado por actitudes extrañas, y encima se fue diciendo que en el hostel le habían robado 10.000 pesos. Habiendo tantos otros lugares donde caer, justo viene a mi hostel… Tenebroso personaje, que por ejemplo después de cruzar dos palabras con otro huésped le regala una camiseta de la Juventus del 95 en plena recepción (o sea, la camiseta que tenía puesta, quedando en cuero). Después de idas y vueltas, y una vez que el personaje se fue a dar unas vueltas, llama el hijo avisando que el padre, un muchacho pelado que vino de viaje de Australia después de varios años, no tiene la medicación encima y está perdido en la ciudad haciéndose pasar por otra persona, porque el hombre en cuestión era bipolar…

> La Fugitiva

Hostel para backpackers, con dos fiestas semanales, pileta, bar, promedio de edad 27 años… Ideal para que se aloje una señora con un niño de 2 años en brazos. El check-in lo hace otra mujer, que aparentemente sería su asistente social (el filtro en la recepción estaba desactivado en ese momento). La señora se queda un día, dos, parece que no tiene fecha de salida… hasta que se presenta la Policía de Investigaciones, preguntando por la señora en cuestión, y si lleva un chico encima. No queremos problemas, la señora es notificada y nunca sabremos si ese chico estaba siendo secuestrado, había problemas de tenencia, o si era hora de activar el bendito filtro y decir las 3 palabras ahuyenta huéspedes: “No tenemos lugar”.

> El viaje de egresados

No hay nada más lindo para un hostel, que cuando reserva un grupo. Uno de esos bien numerosos, que llenan todas las habitaciones. Entre las pequeñas delicias cotidianas, se incluye hacer el check-in de 70 personas (y el correspondiente check-out y limpieza de todas las habitaciones el mismo día), el desayuno de los 70 huéspedes en el mismo momento, y claro… el fin de la tranquilidad cuando el grupo llega de la excursión muy animados, porque olvidé un detalle: el viaje de egresados es de la primaria, y como detalle, es de una escuela de Los Andes, al otro lado de la cordillera: 70 niños chilenos excitados, todos juntos, al mismo tiempo, jugando al fútbol en los pasillos, tomando alcohol clandestinamente, y con unos coordinadores más inquietos que los mismos chicos. Si por lo menos se entendiera algo de lo que dicen… (aclaración: no es nada personal con los chilenos, me han tratado muy bien en su país, y conocí gente increíble en Chile, es solo que el carrete al tiro se pone aweonao hasta la raja, cachai poh?)

Regalo de los coordinadores chilenos, demostrando que al final son buena gente!

Regalo de los coordinadores chilenos, demostrando que al final son buena gente!

 

> El hippie mochilero

De entrada te dice que no tiene plata, pero que te va a ir pagando a medida que vaya ganando con malabares, macramé o guitarra (hasta ahí llega la creatividad del hippie mochilero para hacer plata). Con esta introducción, todo lo que venga después es un plus… perdió el documento así que el check-in se hace confiando en su buena fe, llega con amigos de dudosa procedencia y se queda hasta altas horas de la noche, paga con billetes de 2 pesos en estado de descomposición que ganó demostrando su arte, saquea la canasta de panes del desayuno, ensaya los 3 temas que aprendió en el tren a Tucumán, una y otra vez, todos los días, todas las tardes, y todas las noches con sus amigos de dudosa procedencia… en fin, un auténtico hippie mochilero del siglo XXI. Y eso que tengo en cuenta únicamente las cosas que hay que tener en cuenta si trabajás en un hostel, ni hablar si estás del otro lado del mostrador compartiendo la habitación. Igual en el fondo me caen bien…

Tengan cuidado, ustedes también pueden cruzarse a un John Lennon del subdesarrollo en un hostel

Tengan cuidado, ustedes también pueden cruzarse a un John Lennon del subdesarrollo en un hostel

 

Para finalizar, no quiero terminar este post ilustrativo sin antes agradecer a todos los lugares que me permitieron seguir viajando, y descubrir desde dentro el maravilloso mundo de la vida en casas de huéspedes (vale la pena aclarar que de algunos me llevo experiencias y personas geniales! De otros no tanto… pero de alguna u otra forma, gracias a todos ellos pude seguir sumando kilómetros de libertad)

En la próxima entrega, situaciones anormales que seguramente NO tuviste en cuenta que te podrían llegar a pasar, en el fabuloso arte del “voluntariado” (es un tema para otro post la explicación del encomillado) en hostel.

 

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